Autor: Santiago Duque Giraldo

La niñez de Yolanda Perea transcurrió en la vereda La Pava del municipio de Riosucio, Chocó; allí convivió junto a su abuelo y demás miembros de su familia materna hasta iniciada su juventud.

En 1995 cuando tenía 11 años, fue víctima de abuso sexual por parte de un integrante del Frente 57 de las FARC que operaba en la zona, situación que se sumaría al posterior asesinato de su madre y al aborto de uno de sus hijos.

A pesar de las difíciles situaciones vividas en su municipio natal, Yolanda decidió transformar su realidad convirtiéndose en activista y defensora de los Derechos Humanos en el país. Hoy hace parte de la Mesa Nacional de Víctimas; sus días transcurren entre diferentes escenarios a nivel nacional en los que comparte su experiencia de construcción de tejido social y promueve la efectiva implementación de una política para el apoyo de las víctimas del conflicto.

Actualmente, gracias a la contribución del rector de la Universidad Santo Tomás sede Medellín, Fr. Ricardo Ernesto Torres Castro, O.P. y al programa Solidaridad para el Futuro; Yolanda, a sus 37 años, inició su sueño de estudiar el pregrado de Derecho con una beca del 100% para toda la carrera universitaria en la “Santoto“.

Con la culminación de su carrera profesional, esta lideresa social seguirá contribuyendo a que las víctimas del conflicto en el país sigan refrendando sus derechos ante las instituciones del Estado; además, Yolanda quiere que por medio de su labor y con la formación que adquiera en la Universidad Santo Tomás, pueda garantizar que se reduzca la estadística de víctimas que se genera en Colombia.

“Tengo claro que de mí dependen muchas cosas, porque es lo que quiero. Y creo que los aportes que cada ser humano haga pueden hacer cambiar su entorno”, manifestó Yolanda sobre su labor como activista.